Ella
tenía curiosidad…
La
biblioteca de los Barrington es única… Y la señorita Portia Carew
sólo curioseaba una historia tentadora de deseo, un deseo prohibido,
lleno de lujuria y desesperadamente erótico. Pero ella quiere más.
Mucho más. Es una suerte que esté sola y escondida…
Bueno,
casi escondida; ese atractivo canalla de Mark Knightson ha
presenciado la sesión de su placer secreto y sabe que ella está
preparada para experimentar lo que solamente él puede darle. Un
placer delicioso, tabú, carnal…
OPINIÓN PERSONAL
Un libro apto para los amantes de la novela erótica y romántica. Y de época. Una novela que mezcla el erotismo con la tradición, los prejuicios y las apariencias. Esa mezcla produce una explosión de sentimientos encontrados que no dejarán al lector indiferente. Espero que os guste.
